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Cálida y hospitalaria, Almáchar se viste de fiesta para ofrecer a sus ya innumerables visitantes ese rico plato a medio camino entre sopa fría y gazpacho, capaz de reponer con su frescura y su exquisito sabor el ánimo más
decaído: EL Ajoblanco. |
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Miles de visitantes no dejan de acudir año tras año a la obligada cita con el pueblo de Almáchar, a los que hay que añadir los que lo hacen por primera vez, y que seguramente volverán el año que viene acompañados de sus familiares y amigos que éste no pudieron asistir... |